|
Diagnóstico
y conducta en las sinusitis agudas
La inflamación
de las cavidades paranasales con duración inferior a tres
meses ha sido denominada sinusitis aguda en un reciente Consenso
Euro-americano31. Sin embargo, algunos autores solamente
consideran como agudos los cuadros con duración inferior
a un mes, refiriéndose a aquellos que presentan un historial
clínico entre uno y tres meses como subagudos24.
Ya que la conducta diagnóstica y terapéutica es uniforme
para los cuadros con duración inferior a tres meses, en el
presente artículo hemos adoptado la clasificación
del referido Consenso24,31,48,82,84.
La sinusitis aguda
generalmente es simultánea a la rinofaringitis viral, poco
sintomática y, principalmente, autolimitada con duración
inferior a una semana21,52. En esta situación
clínica la manifestación de fiebre, tos y secreción
nasal tiene un corto periodo ascendente con redución progresiva
de la sintomatología hasta su término. De modo general,
la comprobación diagnóstica de la inflamación
sinusal en esta circunstancia es dispensable por la ausencia de
implicaciones clínicas31. Denominaremos estos
cuadros como sinusitis aguda complicada. Bajo este aspecto clínico,
estos cuadros agudos complicados de rinofaringosinusitis pueden
presentarse de tres formas que definiremos en la presente revisión
como complicación extra-sinusal, intrasinusal precoz y persistente24,26,63.
La complicación
precoz intra-sinusal se reconoce frente a un cuadro de rinofaringosinusitis
aguda en el que aparece empeoramiento de la situación clínica
después del tercer día de evolución, marcado
principalmente por la fiebre y, algunas veces, por el dolor facial.
El diagnóstico clínico de la sinusitis aguda complicada
intra-sinusal tiene como objetivo delimitar un subgrupo de niños
en el que la posibilidad de infección bacteriana secundaria
es ya elevada. Estudios realizados en esta situación clínica
utilizando punción sinusal, concluyeron que en el 50% de
los casos existía infección bacteriana. Es interesante
observar que la otra mitad de los casos permanece intensamente sintomática,
pero tiene naturaleza apenas viral.
Es interesante también
resaltar que en esta circunstancia el pediatra y el otorrinolaringólogo
estarán frente a un paciente febril con tos y secreción
nasal persistente y que se deben evaluar otras áreas anatómicas
–vía aérea u oído medio – al mismo tiempo23,28.
En esta forma clínica de sinusitis complicada, se consideran
secundarios los aspectos relativos a la caracterización de
la secreción en cuanto al color y la cantidad, así
como en cuanto a la intensidad de la tos45,46,85.
Estos aspectos relativos
a la sintomatología son importantes. Erróneamente,
muchas veces, se establecen sospechas de sinusitis complicada en
niños con tos tosferínica o con secreción nasal
de coloración amarillenta, ambas con duración inferior
a dos días; e incluso con cefalea aislada 16,86.
Estas señales y síntomas, cuando son breves y asilados,
no indican el diagnóstico clínico de sinusitis aguda
complicada21.
Una vez establecido
el diagnóstico, en base puramente clínica, los exámenes
auxiliares tienen poco que ofrecer (ver comprobación diagnóstica)31.
La conducta en todos los casos tiene como base el subgrupo con infección
bacteriana secundaria, iniciándose la antibioticoterapia86.
Diversos autores han indicado la prescripción de amoxicilina
en la dosis mínima de 40 mg/kg/día19,67.
Hemos optado por una dosis mayor –70 mg/kg/día--, con el
objetivo de tratar el Streptococcus pneumoniae parcialmente
resistente a las penicilinas19,24,28. Incluso considerando
la resistencia de parte de los Haemophilus influenzae y de
casi la totalidad de las Moraxella catarrhalis a la amoxicilina,
el resultado del tratamiento se ha mostrado satisfactorio en el
90% de los casos 24,28,87.
La utililización
de amoxicilina-clavulanato (30 mg/kg/día) o de las cefalosporinas
de segunda generación, como la cefuroxima (30 mg/kg/día),
debe reservarse apenas para los fracasos terapéuticos. Estos
fármacos, al igual que otras –cefalosporinas de tercera generación
y macrólidos-, no obtienen resultados terapéuticos
superiores en el tratamiento de la sinusitis aguda complicada (90%
de eficacia)24,28,87. La excepción la forman algunas
infecciones por bacterias resistentes a la amoxicilina41,58.
Este aspecto es interesante, pues, aunque los antibióticos
más recientes tengan un perfil de actuación mejor
en los estudios "in vitro", esto no se observa en los ensayos terapéuticos
comparativos23,24.
El diagnóstico
clínico de sinusitis aguda persistente se establece
en niños que, después de 10 ó 14 días
desde el inicio de la rinofaringosinusitis, persisten con tos diuturna
y secreción nasal24,28. En estos casos casi nunca
se produce fiebre. La situación clínica es bastante
semejante a la descrita para la complicación aguda intra-sinusal,
apenas es menor la intensidad del cuadro. La probabilidad de estar
frente a un cuadro de sinusitis bacteriana es de cerca del 50% y
los exámenes comprobatorios también tienen escasa
utilidad24,28. Frente al reconocimiento clínico
del cuadro y al rechazo de otras posibilidades causales, la conducta
es antibiótica. También en esta circunstancia la amoxicilina
es el medicamento escogido, quedando los otros antibióticos
reservados para los fracasos terapéuticos (10%)24,84.
Siguiente...
|